"La chica era banquera. Comenzó cambiando cromos cuando tenía siete años y desde entonces su currículum no había parado de crecer. Un día se ve envuelta en un atraco y conmocionada, se retira unos días a la sierra de Béjar a hacer escalada. Por la tarde se da un baño en el río y allí hace un pequeño descubrimiento: el poder de su agua."
