viernes, 14 de febrero de 2014

Ciclogénesis


La situación fue bastante romántica. La ventisca me golpeaba la cara y me empujaba hacia atrás, pero ya no podía volverme porque la ruta era circular y llevaba mas camino recorrido del que me faltaba por recorrer. Los árboles que quedaban en pié crujían con el movimiento de sus ramas. Al fondo, un rayo aceleró más mi paso y crucé el torrente como pude, salido de madre. No batí el record. Ni siquiera entré en el tiempo oficial. declararon nula mi llegada. Pero como en toda ciclogénesis, hubo un momento foto en el que apareció el arco iris suave, bajo, sutil.

3 comentarios:

Carmen Cascón dijo...

Bonito relato, Henar, y aún más hermoso es ese arcoiris nacido de un momento de paz entre ciclogénesis. El otro día capté uno desde la ventana de mi casa, pero no tiene nada que ver con éste que se desliza entre las ramas de los árboles en plena naturaleza.
Un beso

Minimal dijo...

Qué bonita foto de un momento único y fugaz, fuiste hábil y pudiste captar un maravilloso instante y guardarlo para siempre jamás, felicidades.

Besos.

Henar Maíllo dijo...

Gracias.