lunes, 4 de octubre de 2010

Junto a la vía de tren

Si nos fijamos, la vida está llena de pequeñas y grandes maravillas que consiguen sorprendernos. Lo bueno es no perder la capacidad de asombro o la curiosidad, aunque nos hagamos adultos.

12 comentarios:

Mª Angeles y Jose dijo...

Me encanta la foto, aunque esta vez me quedo con tus palabras...que bonito es sorprenderse por cosas pequeñas a diario.

Besos

Abi E. dijo...

Hola Henar, y malo es que dejemos de sorprendernos, ese día habremos perdido una buena parte de nuestra vida.

Besos
el lio de Abi

julia dijo...

Me gusta la flor, su color y su luz, esa nitidez que la destaca del resto. Tus palabras son bien ciertas, pero de nuevo he aprendido a traves del objetivo a observar las cosas mas insignificantes que me rodean.
Un saludo.

Laura. M. dijo...

Cierto,ojalá no perdamos nunca esa capacidad.
Cuantas veces lo más humilde,nos enseña su grandeza.
Me gusta la sencillez de la foto.
Ya he visto "que has subido "al Castañar:)
Un beso

Marina dijo...

Llevo un rato mirando y no acabo de ver lo que es esa pequeña ¿flor? rosa...¿es un montaje? En cualquier caso es preciosa.
Un abrazo

Henar dijo...

No Marina, la pequeña flor salía de la grande, así es la naturaleza, te sorprende con estos pequeños "montajes".
Besos

Juan Carlos dijo...

La luz era dura, soy testigo de ello, la composición y el encuadre difíciles incluso mirando por la pantalla de una compacta pero lograste una foto muy bonita. Me encanta el detalle del cardo.

Besos.

Merce dijo...

pues si, sorprendente lo que nos puede regalar la naturaleza, lo malo es eso, que crecemos y dejamos de fijarnos en lo que nos rodea con la curiosidad de los ojos de un niño...

buena enseñanza y bonita observacion :)

biquiños

Henar dijo...

La luz era dura pero yo me dejé "tostar" la flor, de todas formas me pareció tan curiosa que creí que merecía la pena ponerla. Besos

CHC dijo...

Preciosa, incluso magica.
Con tu permiso Henar...
Te dejo un haiku

Son sorprendentes
los pequeños regalos,
que da la vida.
Un saludo

Henar dijo...

Gracias por tu haiku, un beso.

CarmenBéjar dijo...

JUnto a la vía del tren siempre surge una naturaleza exhuberante, digna de estudio (siempre y cuando no pasen trenes por ella, como desgraciadamente pasa en Béjar).

Besos